Artículos de: 4 Octubre 2012

Madera, entre la reivindicación y el oportunismo

En el Partido Comunista de México la reivindicación de todas las formas de lucha, incluyendo la lucha armada, no es una pose temeraria para engañar a las masas, ni una frase discursiva para un cartel alusivo a determinada efeméride con el cual tranquilizar a la militancia. En el programa del partido afirmamos que en nuestro haber se encuentra el acumulado histórico “de generaciones de revolucionarios que han luchado de todas las formas y bajo todas las condiciones contra el poder de la burguesía”. Y dicha afirmación no es letra muerta, por el contrario nos compromete a reconocer como parte de nuestra historia y nuestra herencia desde las luchas de los insurgentes contra el colonialismo español y por la independencia, las luchas contra los conservadores y la resistencia contra las intervenciones extranjeras, francesa y norteamericana, las luchas de los ejércitos campesinos y populares de Villa y Zapata hasta las luchas de Arturo Gámiz, Genaro Vázquez y Lucio Cabañas. Son estas luchas armadas expresión genuina del ansia de libertad de nuestro pueblo, ni se inventan ni se importan, las impusieron condiciones políticas y económicas adversas y sofocantes; le corresponde a los revolucionarios de hoy sistematizarlas para aprender de ellas.

Una batalla estratégica para el pueblo

El pueblo venezolano está en las calles vistiéndose de rojo, defendiendo su proyecto, en el frenesí y la alegría de la lucha para continuar con el proceso revolucionario. Inmensas movilizaciones se suceden semana a semana para triturar toda incertidumbre respecto de su decisión, la marea popular sube de tono, condena al imperio, al capitalismo, a las clases explotadoras, a los majunches y cipayos.

Mientras que en su campaña electoral la política burguesa venezolana construyó un esquema adaptado a su condición de filial imperialista, recordemos que ahora con aquello de la globalización la clase burguesa define sus intereses “globalmente”.