Artículos de: 19 Junio 2012

Peña Nieto y el PRI de los monopolios

Marco Vinicio Dávila Juárez, Miembro del Buró Político

Cuando en el año 2000 Ernesto Zedillo declaró incluso antes que el IFE, que el PAN y su candidato Vicente Fox eran los ganadores de las elecciones presidenciales, terminando así lo que Vargas Llosa definió como una “dictadura perfecta” de más de 70 años, hasta ese día mucha gente pensaba que el PRI era el enemigo de los mexicanos, el responsable del desastre nacional en que nos encontramos.

La verdad es que el PRI había agotado sus posibilidades de seguir gobernando desde que Salinas de Gortari realizó las contrareformas constitucionales que permitieron terminar de privatizar la industria nacional, la entrada de la tierra, los ejidos y las tierras comunales, al mercado y, la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio.

Reconocemos que la política no es más que el reflejo de la economía. Y debemos reconocer que las condiciones económicas del país hasta principios de los ochentas habían cambiado drásticamente. El proceso de concentración y centralización capitalista que inicia la burguesía al triunfo de la revolución de 1910-1917 y que despega durante el sexenio del General Lázaro Cárdenas, al amparo del Estado mexicano había conducido a donde inexorablemente debía conducir: el país entró de lleno a la fase de los monopolios, ocupando un lugar intermedio en la pirámide imperialista mundial, con fuertes relaciones de interdependencia. Se acabó por tanto cualquier posibilidad de desarrollo independiente del país. La transferencia del sector estatal de la economía a particulares vía privatizaciones logró la consolidación de grandes y fuertes monopolios, varios de ellos de capital mexicano. El Estado mexicano se había transformado en un Estado de los monopolios.


AMLO y su gobierno empresarial

Diego Torres, Segundo Secretario del Partido Comunista de México

Varias organizaciones honestas, y comprometidas con el cambio revolucionario, así como la intelectualidad liberal le dan su apoyo a López Obrador. También ha recibido el silencio cómplice o el apoyo tácito de movimientos y otros sectores. Esta es la principal dificultad que enfrenta nuestro Partido cuando, cumpliendo su obligación frente a la clase obrera, dirige su crítica al conjunto de los Partidos burgueses que cogobiernan este país y sus candidatos.

Al igual que otros candidatos, él no puede ser deslindado de su Partido. El partido en que él milita es un partido socialdemócrata, que ya tuvo espacios en las gubernaturas de los estados para demostrar su gestión gubernamental, en la Ciudad de México y otras entidades importantes, y la semejanza con las gestiones priistas y panistas es casi total. Tan solo en el rubro de la represión al movimiento social podemos nombrar los casos de Ayotzinapa, las desapariciones de luchadores que no se han detenido en Guerrero, SICARTSA, donde obreros michoacanos perdieron la vida al ser aplastada su huelga, el apoyo a grupos paramilitares en Chiapas, etc. De la sangre derramada en Atenco, habrá que recordar que el enfrentamiento comenzó con el gobierno municipal del PRD, que el candidato AMLO del 2006 guardó absoluto silencio, que el grupo parlamentario del PRD aplaudió la acción de Peña Nieto en ese momento, etc.


Las enfermizas contradicciones de Vázquez Mota

Diego Torres, Segundo Secretario del Partido Comunista de México

Josefina Vázquez Mota pretende atraerse el apoyo de los sectores oprimidos con el mayor atraso de conciencia política, lucrando directamente con su miseria y desesperación. Reducir la crítica a esta pretensión a la cuestión de la “ultraderecha” servirá solo para justificar el apoyo a otras gestiones del capital. Para criticarla eficazmente es necesario demostrar como el programa que levanta responde a intereses que son antagónicos a los sectores oprimidos que aún logra mantener bajo su influencia política. Por ello voy a abordar lo que son algunas contradicciones de su programa con la realidad.

Se presenta como la garantía de preservar los programas asistencialistas, cuando ha sido su Partido el mayor promotor de recortes en estos mismos. Como ejemplos podemos citar el recorte al máximo de las pensiones, su entrega a los grandes bancos para que las arriesguen en la bolsa de valores. En cientos de miles de casos se ha reducido a los trabajadores jubilados a buscar alimento entre la basura, a depender de familiares para resolver su existencia, etc. Pero a cambio de una limosna del programa “70 y más” puede hablar de su “humanismo” y “compasión”.